Operaciones de reestructuración de la empresa familiar. Análisis Fiscal.

 En Fiscal, Tax

Consecuencias Fiscales del Canje de Valores de la Empresa Familiar:

En la reciente consulta de la DGT, V2752-23 se analizan las consecuencias fiscales de la realización de una operación mercantil de Canje de Valores de las participaciones de la empresa familiar.

En concreto, se analiza una operación de reestructuración de una empresa familiar (entidad matriz A, Holding) que posee el 100% de la entidad B, empresa industrial. En 2019 el padre y su esposa donaron a sus hijos participaciones en la entidad A, manteniendo en ésta el matrimonio el 20%, y pasando a tener dos de los hijos el 32% cada uno de ellos, y el tercer hijo un 16%. Las donaciones se acogieron, a la reducción del 95% regulada en el art. 20.6 de la Ley ISD. Se plantea realizar operación de reestructuración de forma que los dos hermanos titulares cada uno de un 32% de la entidad A, aportan a dos sociedades de nueva creación las participaciones que cada uno posee de la entidad A. Cada uno poseerá el 100% del capital de cada holding que dirigirán y gestionarán la participación que poseerán de la entidad A.

Se detallan a continuación los puntos analizados con mayor trascendencia tributaria.

  1. Acogimiento de la operación al régimen de neutralidad fiscal. En este caso, en la medida en que se cumplen los requisitos del Art. 87 LIS y siempre que el fin de la operación no sea el de obtener una ventaja fiscal, la operación de aportación no dineraria quedaría acogida al régimen fiscal previsto en el Capítulo VII del Título VII de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.
  2. Exención de las participaciones en el Impuesto sobre Patrimonio (IP). La exención del IP sobre participaciones en entidades se regula en el artículo 4.Ocho.Dos de la Ley del Impuesto sobre el Patrimonio, que establece para su aplicación una serie de requisitos, que a continuación se citan a modo de resumen:
    • Que la entidad tenga actividad económica.
    • Que la participación del sujeto pasivo en el capital de la entidad sea al menos del 5% computado de forma individual, o del 20% con su familia (cónyuge, ascendientes, descendientes o colaterales de segundo grado).
    • Que el sujeto pasivo ejerza efectivamente funciones de dirección en la entidad, percibiendo por ello una remuneración que represente más del 50% de la totalidad de los rendimientos empresariales, profesionales y de trabajo personal. Cuando la participación en la entidad sea conjunta con su familia, las funciones de dirección y las remuneraciones derivadas de la misma deberán de cumplirse al menos en una de las personas del grupo de parentesco, sin perjuicio de que todas ellas tengan derecho a la exención.

De otra parte, el Real Decreto 1704/1999, de 5 de noviembre, por el que se determinan los requisitos y condiciones de las actividades empresariales y profesionales y de las participaciones en entidades para la aplicación de las exenciones correspondientes en el Impuesto sobre el Patrimonio (en adelante, RIP) establece en su artículo 5, apartado 2: “ Cuando una misma persona sea directamente titular de participaciones en varias entidades y en ellas concurran las restantes condiciones enumeradas en los párrafos a), b), c) y d) del apartado anterior, el cómputo del porcentaje a que se refiere el párrafo d) se efectuará de forma separada para cada una de dichas entidades. A tal efecto, para la determinación del porcentaje que representa la remuneración por las funciones de dirección ejercidas en cada entidad respecto de la totalidad de los rendimientos del trabajo y por actividades económicas del sujeto pasivo, no se incluirán los rendimientos derivados de las funciones de dirección en las otras entidades.»

En el presente caso, el hermano consultante va a ejercer estas funciones de dirección tanto en la nueva entidad holding como en la entidad participada, la entidad A, percibiendo una retribución de cada una de las entidades, lo que inhabilita el derecho a la exención de las participaciones de la empresa familiar, pues la misma no será de aplicación cuando los familiares que ejercen la función de dirección dejan de ser titulares directos de la empresa familiar al pasar la participación al holding. Con relación al cómputo de los rendimientos al dejar de ser titular de una participación directa en la entidad A, los rendimientos que perciba de esta entidad deberán tenerse en cuenta como parte de la totalidad de los rendimientos del trabajo y por actividades económicas para conocer si los rendimientos percibidos por la nueva sociedad holding representan más del 50% de la totalidad de sus rendimientos del trabajo y de actividades económicas.

  1. ISD – Cumplimiento del requisito del mantenimiento de lo adquirido en la donación para aplicar la reducción por adquisición de Empresa Familiar. El artículo 20.6 LISD establece los siguientes requisitos para la aplicación de la citada reducción:
    • Que el donante tuviese 65 o más años o se encontrase en situación de incapacidad permanente, en grado de absoluta o gran invalidez.
    • Que, si el donante viniere ejerciendo funciones de dirección, dejara de ejercer y de percibir remuneraciones por el ejercicio de dichas funciones desde el momento de la transmisión. A estos efectos, no se entenderá comprendida entre las funciones de dirección la mera pertenencia al Consejo de Administración de la sociedad.
    • En cuanto al donatario, deberá mantener lo adquirido y tener derecho a la exención en el Impuesto sobre el Patrimonio durante los diez años siguientes a la fecha de la escritura pública de donación, salvo que falleciera dentro de ese plazo. Asimismo, el donatario no podrá realizar actos de disposición y operaciones societarias que, directa o indirectamente, puedan dar lugar a una minoración sustancial del valor de la adquisición.

En este caso, la aportación no dineraria de las participaciones a una nueva entidad holding no constituye un incumplimiento del requisito de mantenimiento. No obstante, este requisito es necesario pero no suficiente para conservar el derecho a la reducción, ya que también existe la obligación de “tener derecho a la exención en el IP durante los diez años siguientes a la fecha de la escritura pública de donación”, con lo que, al perder la exención en el IP de conformidad con lo dispuesto en el punto anterior, también se perdería la exención en el ISD.

En resumen, con este cambio de criterio de la DGT, la constitución de un Holding individual para cada miembro de la familia sobre el Holding familiar deja de ser una estructura operativa en la práctica, en la medida en que, dependiendo de la planificación, se puede perder el derecho a las bonificaciones fiscales para la Empresa familiar, en IP, y por extensión, ello también puede acarrear consecuencias en el Impuesto sobre las Grandes Fortunas y en ISD.

Cada familia y cada empresa tienen sus propias circunstancias e idiosincrasia, por lo que la solución deberá ser objeto de análisis en cada caso concreto, y nuestra recomendación es consultar con un experto que pueda asesorarle en su planificación fiscal antes de realizar cualquier actuación mercantil que pudiera tener consecuencias nefastas desde la óptica fiscal.

Ana Jiménez

Departamento Fiscal

 

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